Hoy se habla de su salida, de su sonrisa. Sin embargo, a veces nos olvidamos de aquellos a quienes esto hace revivir su dolor, de quienes han perdido algo que ya nunca más van a poder recuperar. Son a ellos a quienes deberíamos escuchar, seguir, examinar, acompañar. Su voz es la que nunca se debería apagar, porque perderla, sería como perder una parte de nosotros mismos.
Fue espectacular verte allí, emocionada, peleando hasta el final. Fue espectacular seguirte desde la distancia, animándote, dejándonos la voz en cada uno de tus movimientos. Fue espectacular ver que cada vez que te movías, una nube de flashes lo inundaba todo, convirtiendo el momento en un destello constante. Enhorabuena por lo conseguido y gracias por dejarme sentir todo esto "en primera persona".
Ya estamos ultimando los detalles que restan. Son tantas cosas en las que tienes que pensar, que creo que por mucho que las anote, algún día olvidaré hasta mi Moleskine. Contínuamente me vienen a la cabeza pedazos del rompecabeza que debo reunir este día, a veces se unen, pero otras no. Unas veces asustan, pero otras emocionan. Es una sensación extraña esta, pero espero que las notas cumplan su objetivo.
